He subido a la cúspide.
A la montaña del amor.
Y he bajado.
He subido a la cúspide.
A la montaña de la guerra.
Y, por mis propios pies, he bajado.
He subido a la cúspide.
A la montaña de la felicidad.
Y he bajado.
He subido a la cúspide.
A la montaña del dolor.
Y he bajado.
Y, ahora, en la llanura, decidme
¿con quién me encuentro?
Con todos los derribados.