La belleza y la sombra
se miraban desnudas.
La sombra contemplaba
la belleza a oscuras.
Y la belleza abría
su alma y su postura.
La enamorada sombra,
tan delgada y profunda.
Apasionada y tierna,
la belleza más pura.
Entre flores y estrellas
se acarician ocultas.
Besos azules van
a parar a la luna.
Mas un pez rojo cruza
la belleza y la sombra.
Amaneciendo viene
el sol que las asombra.
Y una clara envoltura
separa una de otra.
Y la belleza canta
mientras el sol la toma.
Pero la sombra se hunde
más y más en la sombra.
Y a ratos casi olvida,
y a ratos se enamora.
Pero siempre la sigue
la belleza a la sombra.