* El 24 de abril: La explicación de los padres sobre el parto.Por fin los padres se deciden a proporcionarle a Juanito una explicación sobre el parto: “los niños crecen dentro de la mamá, que luego los trae al mundo con grandes dolores y apretando mucho, como si fueran una caca.”(147) Freud el único comentario que hace sobre esta explicación es que “llega demasiado tarde”, mientras que Yafar señala que le comparan el parto con la defecación y que siguen sin mencionarle ni la falta en la mujer ni la función del padre.(148) * El 25 de abril: El cabezazo al padre. El Deseo mortificante de la madre.Juanito comienza sus juegos propinándole al padre un cabezazo en el vientre, a partir de lo cual entablan una larga conversación que, tratando primero sobre las cabras, los carneros, los corderitos y los caballos, va conduciendo el padre después hasta hacerle confesar a Juanito sus celos y sus deseos edípicos de que él se muera para ocupar su lugar junto a su mamá, etc., así como la relación que todo ello tiene con sus fantasías y su fobia. La conversación acaba con un diálogo que muestra que ya va asimilando que los papás no pueden tener niños y que continúa preguntándose sobre cuál puede ser su papel en la reproducción, mientras que el padre sigue eludiendo el aclarárselo: “Yo: - Me parece que, a pesar de todo, quieres que mamá tenga un niño. Juanito: - Yo no lo quiero tener. Yo: - Pero ¿deseas que mamá lo tenga?. Juanito: - Eso sí. Yo: - ¿Sabes por qué lo deseas?. Porque te gustaría ser el papá. Juanito: - Sí… ¿Cómo es esa historia?. Yo: - ¿Qué historia?. Juanito: - Un papá no puede tener niños. Anda, dime cómo es esa historia de que me gustaría ser el papá. Yo: - Quisieras ser el papá y estar casado con mamá, quisieras ser tan grande como yo y tener bigote y quisieras que mamá tuviese un niño. Juanito: - Oye, papá, y cuando esté casado no tendré más que un niño; si quiero; cuando esté casado con mamá. Y si no quiero tener ninguno, Dios tampoco querrá. [La víspera Juanito le había preguntado al padre si su mamá tendría más niños, y él le había contestado que si Dios no quería no volvería a tener ninguno.] Yo: - ¿Te gustaría mucho estar casado con mamá?. Juanito: - ¡Mucho!.”(149) En esta ocasión sí apunta Freud la dificultad que le está ocasionando a Juanito “su inseguridad sobre el papel que el padre representa en el matrimonio”(150), y Yafar añade que lo que Freud muestra además percibir aquí es la preocupación de Juanito por el Deseo de su madre, ese deseo materno mortificante para él al no poder metaforizarlo y acceder al significante de la paternidad: “El resultado, obsesivo en este caso, es que él fuga a una mera reducción de la cuestión, a una disquisición sobre si la madre tendrá o no más hijos, si esto está determinado por su deseo omnímodo, o es el de Dios el que la limita, y esto es lo que visiblemente lo angustia.”(151) A la noche, mientras lo acuestan y se va quedando dormido, Juanito vuelve a hablar de sus niños, de que los tiene siempre con él en su cama, y Freud, en una nota a pie de página, advierte: “No es indispensable suponer aquí en Juanito un rasgo femenino que le llevase a desear tener niños. Los más venturosos instantes de su vida infantil han correspondido a sus relaciones con su madre, y ahora los renueva adjudicándose el papel activo, o sea, el de la madre misma.”(152) © ANTONIO SALVATIERRA CITAS: (147) Freud, S.: “Análisis de la fobia de un niño de
cinco años (Caso Juanito)”, pág. 1432. Ed. Biblioteca Nueva. Tercera
edición. Madrid, 1973. |
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