* El 30 de abril: La fantasía del doble incesto para la resolución del síntoma.Este día se desarrolla uno de los diálogos cruciales del historial, uno de los más citados y debatidos, de modo que lo reproducimos completo porque tendremos que volver sobre él más adelante. El padre observa que Juanito sigue jugando con sus niños imaginarios y le pregunta: “¿No sabes ya que un chico no puede tener niños?. Juanito: - Sí que lo sé. Pero antes era la mamá, y ahora soy el papá. Yo: - ¿Y quién es la mamá de los niños?. Juanito: - Mamá, y tú eres el abuelo. Yo: - Así, pues, tú quisieras ser tan grande como yo, estar casado con mamá y que mamá tuviera entonces niños, ¿no es eso?. Juanito: - Sí. Eso quisiera. Y la mamá de Lainz (mi madre) sería la abuela.”(157) Y Freud, como único comentario, afirma satisfecho: “Todo queda arreglado. El pequeño Edipo ha encontrado una solución mucho más feliz que la marcada por el Destino. En lugar de hacer desaparecer a su padre, le otorga la misma dicha que él demanda para sí. Le eleva a la categoría de abuelo y le casa a él también con su propia madre.”(158) Pero la opinión de Raúl A. Yafar, desde su lectura lacaniana del caso, es muy distinta: Para empezar, señala que Juanito reproduce especularmente con su padre dos relaciones de tipo incestuoso, doble incesto que le propone al padre sin el menor temor (mientras él se queda con su mamá, le ofrece a su padre que se case también con su propia madre), con lo que “no hay resolución edípica en Hans, sólo ha habido resolución del síntoma”, y desarrolla a continuación una severa crítica de Freud advirtiendo que si a éste le pareció tan bien es porque para él ese era el único fin propio del análisis, la reconciliación con un padre idealizado, un punto obturado teóricamente hasta sus últimos años que no le permitió concebir ni el atravesamiento del fantasma del analizante ni la caída del analista, todo lo cual se relaciona por otra parte con su forma de concebir la transferencia siempre como un obstáculo, hasta el punto de no considerar nunca que fuese posible siquiera intentar escuchar a un analizante sin una transferencia positiva previa. De manera que sostiene en contra de Freud: “Nosotros podemos colegir de todos modos que la sabiduría del PADRE no enfrenta a Hans con ningún duelo, a ninguna claudicación del Otro, sólo ‘repara’ la figura de un progenitor que ahora está más presente, y es cordial y confiable. No ha vacilado su narcisismo fálico: sólo ha menguado su angustia y ha desaparecido su derivado principal: el síntoma.”(159) © ANTONIO SALVATIERRA CITAS: (157) Freud, S.: “Análisis de la fobia de un niño de
cinco años (Caso Juanito)”, pág. 1415. Ed. Biblioteca Nueva. Tercera
edición. Madrid, 1973. |
![]() |
![]() |